Cuando una empresa se internacionaliza, firma acuerdos con proveedores en otros países o simplemente necesita documentación bilingüe para clientes, surgen traducciones «de verdad»: textos que afectan a ventas, plazos, cumplimiento legal y reputación. En este post tienes una guía práctica para identificar los encargos más comunes y, sobre todo, para prepararlos bien (y evitar idas y vueltas, retrasos y errores caros).
1) Los 10 encargos de traducción más habituales en empresas
A continuación, una lista orientativa de los tipos de documentos que más se traducen en entornos profesionales, con ejemplos y el «para qué» real.
1. Documentación comercial y ventas
• Presentaciones corporativas (pitch decks).
• Dossiers y catálogos (B2B/B2C).
• Propuestas comerciales y ofertas.
Por qué importa: aquí una frase mal adaptada puede cambiar el sentido de una promesa comercial o sonar poco profesional. La traducción no es literal: debe vender sin exagerar.
2. Web corporativa y localización digital
• Páginas de servicio con objetivo comercial, como las destinadas a generar contactos, llamadas o ventas.
• Landing pages.
• Preguntas frecuentes y textos de soporte.
• Formularios y microtextos (botones o mensajes de error).
Por qué importa: una web traducida «a medias» frena conversiones. En digital, a menudo compensa localizar (adaptar) en lugar de solo traducir.
3. Contratos y documentación legal corporativa
• Contratos marco, acuerdos de confidencialidad o acuerdos de distribución.
• Condiciones generales, cláusulas y anexos.
• Poderes, estatutos y documentación societaria.
Por qué importa: el riesgo aquí no es solo «quedar raro», sino generar ambigüedad. Además, suelen existir versiones, anexos y referencias cruzadas.
4. Traducción técnica e industrial
• Manuales de usuario y mantenimiento.
• Fichas técnicas, especificaciones y protocolos.
• Documentación de seguridad (FDS/hojas de datos, avisos).
Por qué importa: precisión terminológica. En industria, un fallo puede causar errores operativos o incumplimientos.
5. RR. HH. y documentación interna
• Políticas internas (código ético, uso de equipos, teletrabajo).
• Formación, proceso de incorporación, prevención de riesgos.
• Comunicaciones internas.
Por qué importa: coherencia y claridad. Si la documentación no se entiende, el coste lo paga el equipo.
6. Finanzas, auditoría y elaboración de informes
• Informes anuales, memorias.
• Diligencia debida, documentos para inversión.
• Estados financieros, notas explicativas.
Por qué importa: se traduce con lupa. Importan los matices, y suele haber tablas, referencias y formatos.
7. Cumplimiento normativo, privacidad y seguridad
• Políticas de privacidad, cookies y avisos legales.
• Canal de denuncias y código de conducta.
• Documentos de cumplimiento y procedimientos.
Por qué importa: sensibilidad regulatoria y reputacional.
8. Licitaciones y procesos de compra (solicitudes de propuesta y de licitación)
• Pliegos, anexos, documentación técnica y administrativa.
• Respuestas a solicitudes de propuestas y ofertas técnicas.
Por qué importa: plazos rígidos y requisitos formales. La traducción tiene que encajar con el dossier final.
9. Atención al cliente y soporte
• Plantillas de correo electrónico.
• Artículos de ayuda y guías de uso.
• Respuestas de incidencias.
Por qué importa: tono, claridad y coherencia con marca.
10. Marketing, comunicación y RRPP
• Notas de prensa y comunicaciones.
• Campañas y boletines.
• Casos de éxito y testimonios.
Por qué importa: adaptar «lo que funciona» en español a lo que realmente suena natural en el idioma destino.
2) Cómo preparar un encargo de traducción (para ahorrar tiempo y dinero)
Aquí es donde muchas empresas ganan eficiencia desde el primer día.
a) Define el objetivo y el público
Antes de enviar archivos, responde (aunque sea en 3 líneas):
• ¿Para quién es? (cliente, proveedor, auditoría, público general, etc.)
• ¿Para qué se va a usar? (firmar, vender, publicar, presentar, etc.)
• ¿Qué tono necesitas? (formal, técnico, comercial o neutro)
b) Identifica el idioma, la variante y el «nivel de fidelidad»
No es lo mismo traducir un contrato (máxima fidelidad terminológica) que adaptar una landing (prioridad: conversión).
c) Envía el archivo editable siempre que sea posible
• Mejor Word/Excel/PPT que PDF.
• Si es InDesign, ideal aportar el paquete.
• Resultado: menos horas de maquetación y menos riesgo de errores de formato.
d) Centraliza la terminología y los nombres propios
Para las empresas son clave: los nombres de producto, los cargos o roles, los eslóganes y los términos técnicos recurrentes.
Si no existe glosario, se puede crear uno básico con 15 o 30 términos al inicio.
e) Control de versiones: un documento final, una revisión final
Recomendación: confirmar cuál es la versión final (fecha y hora) y unificar comentarios en una sola ronda de revisión.
f) Confidencialidad
Si el contenido es sensible (finanzas, contratos, IP o datos personales), indícalo desde el principio para aplicar medidas (canal seguro, contrato de confidencialidad si procede, etc.).
3) Qué información debe pedir el proveedor (señal de profesionalidad)
Lo normal es que pida:
• La finalidad del texto.
• El público objetivo.
• Las referencias de estilo.
• La terminología preferida.
• El formato de entrega.
• Los plazos.
• Si requiere revisión o control de calidad adicional.
4) Errores frecuentes en traducciones para empresas (y cómo evitarlos)
• Enviar un PDF escaneado: dispara tiempos y costes.
• No decir para qué es el texto: se traduce de forma neutra y luego no sirve para vender.
• Cambiar el original durante la traducción: genera incoherencias.
• No alinear la terminología: cada documento acaba diciendo lo mismo con palabras distintas.
• No prever una revisión interna: el cuello de botella suele ser la aprobación.
¿Tu empresa necesita traducir documentación comercial, técnica o legal y quieres evitar idas y vueltas? Envíanos el material y el objetivo (para qué se usará) y te diremos el enfoque y el presupuesto más eficiente para tu caso.
